Salud mental

Queremos contribuir con el mejoramiento del bienestar psicológico de los ciudadanos

Dimensión convivencia social y salud mental

Espacio de construcción, participación y acción transectorial y comunitaria  que, mediante la promoción de la salud mental y la convivencia, la transformación de problemas y trastornos prevalentes en salud mental y la intervención sobre las diferentes formas de la violencia, contribuya al bienestar y al desarrollo humano y social en todas las etapas del ciclo de vida, con equidad y enfoque diferencial.

Objetivos de la dimensión

  1. Generar espacios que contribuyan al desarrollo de oportunidades y capacidades de la población que permitan el disfrute de la vida y el despliegue de las potencialidades individuales y colectivas para el fortalecimiento de la salud mental, la convivencia y el desarrollo humano y social.
  2. Contribuir a la gestión integral de los riesgos asociados a la salud mental y la convivencia social, mediante la intervención de los factores de riesgo y el mejoramiento de la capacidad de respuesta institucional y comunitaria en esta temática.
  3. Disminuir el impacto de la carga de enfermedad generada por los eventos, problemas y trastornos mentales y las distintas formas de violencia, a través del fortalecimiento y la ampliación de la oferta de servicios institucionales y comunitarios en salud mental, que aumenten el acceso a quienes los requieren y permitan prevenir la cronificación y el deterioro y mitigar daños evitables.

A través de dos componentes:

  • Promover la salud mental y la convivencia
  • Prevención y atención integral a problemas y trastornos metales y a diferentes formas de violencia

Recuerda:

  • En algunas ocasiones los problemas pueden hacer creer que la vida no tiene sentido o no vale la pena vivirla, no olvides que es posible superar este malestar y está bien buscar apoyo en otras personas.
  • Los conflictos de pareja o las rupturas amorosas pueden ocasionar dolor intenso, desesperanza, enojo y muchas emociones negativas y hacer creer que no se puede volver a ser feliz. Busca ayuda para afrontar esta situación que siempre es transitoria y se puede superar.
  • Hablar lo que se siente es el primer paso para encontrar la solución a los problemas y nos hace sentir mejor.
  • Existen diferentes fuentes potenciales de ayuda: los familiares cercanos, los amigos, profesores o adultos de confianza, líderes espirituales, las líneas de atención telefónica en salud mental, los consejeros escolares o docentes orientadores de las instituciones educativas, los profesionales de la salud (medicina, enfermería, psicología, trabajo social, terapeuta ocupacional y otras disciplinas), Centros de Escucha y Zonas de Orientación Escolar y Universitaria, entre otras alternativas que existen en la comunidad.
  • Si sientes ganas de llorar frecuentemente, desesperanza, estado de ánimo variable, negativismo, deseo de morir, perdida del interés en las cosas que siempre disfrutaste, alteraciones en el sueño o del apetito, es necesario que consultes en el lugar que habitualmente te prestan servicios de salud.

Signos de alarma de conducta suicida:

  • Presencia de pensamientos o planes de autolesión en el último mes o acto de autolesión en el último año
  • Alteraciones emocionales graves
  • Desesperanza
  • Agitación o extrema violencia
  • Conducta poco comunicativa
  • Aislamiento social

Prevención de la conducta suicida

La Organización Mundial de la Salud hace algunas recomendaciones para la prevención y control de la conducta suicida, estas son:

  • Restricción del acceso a los medios más frecuentemente utilizados para el suicidio (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos).
  • Información responsable por parte de los medios de comunicación.
  • Identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo
  • Capacitación de personal de salud no especializado, en la evaluación y gestión de conductas suicidas
  • Seguimiento de la atención prestada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario
  • Apoyar a quienes han perdido a seres queridos que se han suicidado
  • Introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol.

Lo que no debes hacer ni decir

  • No interrumpa a la persona mientras cuenta lo que le pasó. Tenga paciencia y mantenga la calma.
  • No juzgue lo que hayan hecho o dejado de hacer, ni sus sentimientos. No diga cosas como “no debería sentirse así”, “debería sentirse afortunado de estar vivo”.
  • No invente cosas que no sabe.
  • No utilice expresiones demasiado técnicas.
  • No cuente lo que le pasó a otra persona.
  • No le hable de sus propios problemas, ni de consejos. La idea es que las personas encuentren alternativas a través de la reflexión.
  • No haga falsas promesas ni dé falsos argumentos tranquilizadores.
  • No piense ni actúe como si tuviera que resolver todos los problemas de la persona en su lugar.
  • No le quite su fortaleza, su sensación de poder cuidarse a sí misma.

La probabilidad de intentar suicidarse o consumar este hecho, aumenta en presencia de los siguientes factores:

  • Personas con un intento previo de suicidio
  • En personas con depresión
  • En presencia de consumo abusivo de alcohol u otras sustancias psicoactivas
  • En personas que se encuentran en momentos de crisis, que menoscaban la capacidad de afrontar las tensiones que estos producen, ejemplo: crisis económicas, pérdida del empleo, ruptura amorosa, pérdida de un ser querido
  • La presencia de enfermedades crónicas y/o discapacidad
  • Experiencias relacionadas con “conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento”
  • La pertenencia a un grupo vulnerable objeto de discriminación como: desplazados, las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y las personas privadas de la libertad.

Deben tomarse en serio todas las amenazas de autolesión.

 

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